sábado, 9 de julio de 2011

Callaba la tarde



Uno de esos instantes en que parece que el alma se te despega del cuerpo y se eleva hasta el cenit, desde allí, vislumbras los jardines, desde allí hueles las rosas y los jazmines y dejas que tu mirada se embeba de la plata del Duero, que navega en su rumor, su brillo apenas roto por el reflejo de las cigüeñas y las aves nocturnas, que dan vida al paisaje. Entonces el poeta surge desde el fondo y la mano corre sola en busca de las rimas y de prerpetuar el momento, como si tratase de guardar la vida en el obturador de tu memoria.

Callaba la tarde


______________________



Callaba la tarde entre murmullos del río,
dormidas estaban las viejas campanas
por dejar en las torres el eco partido,
de tantas cigüeñas resonando su pico;

callaba la tarde mirando a la Luna

que había aparecido, en el borde del aire,
despertando del sueño para dejar ver su cara

bañarse temblando en las aguas añiles
del Duero teñido, que discurre tranquilo,
cantando en la noche su rumor muy bajito.


Callaba la tarde en el jardín del castillo,
tapando las flores, escondiendo a su niño,

dormid campanillas, petunias y rosas

que en toda la noche no habrá ningún ruido;
callaba la tarde en los campos cercanos,

para mirar sus espigas bailar con la brisa,

contentas del grano que tienen prendido,

para ver a los chopos moviendo sin prisa

sus ramas cargadas con hojas de plata
ocultando entre ellas, de pardales, el nido.


Manolo Madrid
Del poemario “Rumores del Duero”

Etiquetas: , , , , , ,

domingo, 22 de agosto de 2010

Dadme las piedras


Un paseo en un noviembre suave, por el casco antiguo de la bien amurallada, de esta Zamora que me enamoró para siempre, entre antiguas piedras, portillos, cuestas y recoletos tilos en parques cercados de casas de oración y recogimiento, un otoño leve, como el vuelo de la pluma perdida de algún pardal, me hizo recitar el poema nuevo que dejará constancia para siempre del paisaje urbano de esta ciudad llena de historia y estandarte románico. También, tras el poema, surgió el dibujo, uno que bosquejé en una mesita de 'Ocellum' un emblemático y conocido café en la Plaza Mayor, frente a la iglesia de San Juan, durante las fiestas de San Pedro. Aquellas que fueron tan especiales para mí, unas en las que surgió también el relato de 'La Seducción Tribal', que a su vez fue semilla de mi primera novela publicada: 'Oda a Beatriz'.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
Dadme las piedras
______________
A mí, dadme ësas piedras,
esas piedras tan ancianas,
aquellas de sillería,
esas que fueron labradas
para servir de linderos
a las recoletas plazas
de la noche zamorana,
la de Fray Diego de Deza,
la plaza de Arias Gonzalo,
y tantas estrechas rúas
de suelos adoquinados,
donde tocas las fachadas
con sólo alargar tus manos
y donde, en otro pasado,
anduviere un arcipreste
que su nombre dio prestado.

A mí, dejadme aquí atado,
entre los tilos frondosos
bajo los cielos de otoño,
de mil flores rodeado,
dejadme sólo un espacio
en uno de aquellos bancos,
para mirar sin descanso
de San Ildefonso muros
que por sujetar la iglesia
rematan airosos arcos
y aquella redonda puerta
por donde entraban los carros,
oyendo latir los bronces
que a la media tarde gritan
levantando a las palomas
que anidaban en lo alto.

A mí, ponedme de noche,
en la plazuela sentado,
que en el invierno de nieblas
con el frío castellano,
sabré confundir mis huesos
mirando temblar las gotas
que en las paredes calizas
los regueros van formando,
y en el ardiente verano,
sentir frescor en la sombra
que las torres han guardado
por traer a la placita
a tantos enamorados,
¡de las noches perfumadas!,
y sentarles en la umbría
con el alba refrescando.

A mí, llevadme callado
con esos cien de la plaza
y pasitos orillados,
llevadme a la Catedral
por Corral de Campanadas,
pero no dejadme dentro,
acercadme a las murallas
que, sentado en las almenas,
velaré sin más el Duero
que se tuerce entre cigüeñas,
regresando con premura
para ocupar sus nidales,
donde duermen las campanas
que doblarán sin descanso
mientras apacibles calles
a mi vida dieron paso.


Manolo Madrid

De mi poemario 'Palabras, sólo palabras'

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,