viernes, 12 de diciembre de 2025

 

Del futuro


(De “Rumores del Duero”)

 

Cuando alcé triste mis ojos

para no contemplar nada,

supe de ríos sin agua

y de los mares sin peces,

de los árboles ajados

y de las flores ausentes,

de las hojas y las ramas

que crecerían sin fruto;

cuando miré todo aquello

que mi memoria sabía,

presentí que este planeta,

un mundo de seres idos

una llanura de locos,

se disgregaba completo

y luego se deshacía,

y adiviné que a las gentes

de esta heredad olvidada

nada en su Edén le quedaba;

y cuando vi el horizonte

entre océanos sin agua

y con sus páramos yertos,

llegaron de nuevo claros

esos sueños de recuerdos,

de la historia viejos cuentos,

relatos de mil batallas,

guerras del millar de miedos

y aquellas lizas tan cruentas

que sin motivos se hicieron;

y cuando los quise leer,

¡ay que risa y que dolor!

lleno de angustias y sueños,

encontré las bibliotecas

con escritos libros rotos,

ajados y heridos, todos

con la ceniza cubiertos

y en la ponzoña del aire,

los soldados y guerreros,

devotos a sus caudillos

suprimiendo las palabras

que nos decían: mañana;

dulces palabras escritas

con letras hechas sin tinta,

manuscritos sin mentiras;

cuando quise oír profetas,

tropecé entre las montañas

oradores, políticos,

líderes esclarecidos

de futuros imprecisos

que sonriendo prometían,

aranas en nuestra Tierra,

la esfera sobresaltada

que colgaba de su estrella;

y cuando cerré los ojos,

antes de la amanecida,

presentí de aquella noche

que faltaba madrugar;

y cuando quise olvidar

para revivirlo en mi paz,

respiré tanta tristeza

sintiendo arañar su garra

y cortar lleno de ira

el grito de mi garganta.

 

Manolo Madrid

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio