viernes, 23 de abril de 2010

De la ciudad

De la ciudad

Dejelos ir: tiempo, ojos, pensamientos;

entre motores y tráfico de ciudad,

jadeos vivos de estructuras que laten

consecuentes con su rectilínea identidad,

que no se dejan abatir de ninguna noche,

en cualquier esquina, emancipada de sol,

un oasis libre de clandestino reproche,

una isla sembrada de ubicuas sillas

en las que incrustar cimientos y estados,

poemas para contar personas y gorriones,

peatones y palomas, habitantes de aceras

y paseos cuadriculados e intrascendentes

buscando la sombra, o la vida, o qué,

quizá, una burbuja de soledad entre gentes

donde humedecer los labios con el frío

tintinear de témpanos, cúbicos e inocentes,

flotando en un tímido mar constreñido

entre paredes lisas y curvas de cristal,

llevados por una mano temblorosa de sed

y olvidar el río de penurias para agostarse

bajo alguna sombrilla torneada y amiga,

palmera con hojas de reclamo y publicidad,

con que esquivar la vida que te aploma;

después, asediado por el humo y los aromas,

dejé venirme una sonrisa hasta la boca.

Manolo Madrid (de mi poemario "Semillas de aire")

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1 comentarios:

Blogger Manolo Madrid ha dicho...

Otro poema de la ciudad, de las terracitas apacibles.

23 de abril de 2010, 2:42  

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