martes, 10 de septiembre de 2024

Mujer de noche

 Mujer de Noche

Se te desploma la noche

como seda que recubre

las palabras de un reproche

y tus ojos salen, miran

mil sombras entre los brillos

de farolas que titilan,

amarillentos senderos

que en la oscuridad te guían

para encontrar algún dueño

que te quiera por un día.

Das mil pasos en aceras

de vidas descoloridas,

vuelves a mirar el cielo

por si rompe amanecida,

¡aún no te vayas noche,

aún no regreses día!,

aún no encontré la suerte

que me dejase rendida,

aún  no escuché susurros

que me pretendan querida.

Y te acicalas la falda,

luego te ahuecas la blusa

y te retocas los labios

con el carmín que da vida

a tu sonrisa vendida

y retocas con el lápiz

esa mirada que invita,

un arreglo con la borla

da color a tus mejillas

que fueron palidecidas.

Mírame ahora espejito

que la noche está vacía

de amores que me persigan,

que la lluvia de la luna

me refleja triste y sola,

como si fuese la sombra

de una olvidada farola

sin luz en alguna arista,

déjame mirar la cara

que busca la anochecida.

Y caminas muy despacio

hasta la siguiente esquina,

con los oídos atentos,

con la mirada perdida,

es lo mismo quien camine

por la calleja torcida,

por que tu noche se rompe,

por que tu pecho se enfría

y no quieres dormir luego

en una cama que hería.

Y cuando cruza aquel gato

y cuando llega el sonido

del camión de la basura

te recompones de nuevo

por si te miran de lejos

entre silbidos de duda

los hombres de madrugada

que recogen de la vida

lo que se tira en las casas

donde anidan las familias.

Y en aquel escaparate

de nuevo te miras sola,

¡qué arrugas tiene mi falda,

cuántas más tiene mi cara!,

otra vez carmín de fresa

otra vez pintas tus cejas,

otra vuelta a la manzana

por si ves alguna puerta

que hayan dejado entornada

para alguna enamorada.

Pero se cae la noche

y se te añeja la vida

cada vez que escapa el día

mientras buscas incesante,

entre sombras retorcidas,

el cuerpo de algún amante

que bese tus labios tristes,

que te apriete desde el talle

y arrugue tu falda arriba

y te deje sentir viva.

Se te derrumba la noche,

se te despinta la vida,

se empañan escaparates

en los que a veces te miras

y tu bolso donde guardas

pintalabios y reliquias

cuelga lacio de tu mano

mientras regresas vencida

a tu nido donde guardas

las esperanzas perdidas.

Ya se ha marchado la luna

y se va aclarando el día,

ya se pintan las ojeras

que niegan tus alegrías

y te escapas de miradas

que censuran y preguntan

y dan nombre a tu aventura

como mujer de la noche,

corre, sube hasta tu cama

para llorarla vacía.


Manolo Madrid

De mi poemario "Poemas y susurros"

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio