Doblabas
Doblabas las blandas horas,
y horas huecas,
molinillos de aire
y relojes de agua
en un desierto de arena,
exprimiendo los minutos,
el zumo de las piedras,
intentando vaciarlas
y arrancarle los segundos,
pétalos de viento,
uvas de la parra que te sobran
mirando desesperado el tiempo,
fruto que las rebosa.
Mirabas entristecido
aromas de hierbabuena,
vencejos que ya se han ido
por tus ventanas abiertas,
persiguiendo las claras nubes,
algodón de agua
cuando están quietas.
¿Quieres que te cuente
un cuento de brujas buenas?
¡Cuéntame las estrellas
y tráeme enseguida un hada!
Espera, espera y no llores,
quizá llegue una por la mañana
y rompa esa cama que te encadena.
Soñabas cada noche
muy cerquita ya del alba,
humo blanco que se escapa
por las rendijas heridas,
tejas rojas de tu alma,
brillante esfera de plata,
Luna de muy arriba,
princesa de los luceros
que duerme durante el día.
con unas alas
que me lleven hasta Diana
a pedirle que borre mi fantasía
de las estrellas que la vigilan.
Manolo Madrid
0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio